Problemas del Pie Diabético

¿Qué problemas de los pies puede causar la diabetes?
La diabetes mellitus puede provocar problemas serios de los pies. Estas afecciones incluyen neuropatía diabética (pérdida de la función nerviosa normal) y enfermedad vascular periférica (pérdida de la circulación normal). Estas dos afecciones pueden conducir a lo siguiente: 
 
•Úlceras del pie diabético: heridas que no cicatrizan o que se infectan
•Infecciones: infecciones de la piel (celulitis), infecciones óseas (osteomielitis) y acumulaciones de pus (abscesos)
•Gangrena: tejido muerto que es el resultado de la pérdida completa de circulación
•Artropatía de Charcot: fracturas y dislocaciones que pueden originar deformaciones graves
•Amputación: amputación parcial del pie, de todo el pie o debajo de la rodilla
¿Cuáles son los síntomas del problema del pie diabético? 
Los síntomas de la neuropatía pueden incluir la pérdida de sensibilidad protectora o dolor y sensación de hormigueo. Los pacientes pueden desarrollar una ampolla, abrasión o herida pero posiblemente no sientan ningún dolor. Una menor circulación puede provocar decoloración de la piel, cambios en la temperatura de la piel o dolor. Dependiendo del problema específico que se desarrolle, los pacientes pueden advertir hinchazón, decoloración (piel de color rojo, azul, gris o blanco), estrías rojas, mayor calor o frío, lesión con ausencia de dolor o dolor mínimo, una herida con o sin secreción, manchas en los calcetines, dolor con hormigueo o deformidad. Los pacientes con una infección pueden tener fiebre, escalofríos, temblores, enrojecimiento, secreción, pérdida del control de azúcar en sangre o shock (presión sanguínea inestable, confusión y delirio). 
¿Cómo se desarrollan algunas de estas complicaciones?
La neuropatía se asocia con las anomalías metabólicas de la diabetes. Las enfermedades vasculares están presentes en muchos pacientes al momento que se diagnostica la diabetes. Las úlceras pueden ser provocadas por una presión externa o el roce de calzado que no se adapta bien, una lesión por caminar descalzo un objeto extraño en el calzado (una costura áspera, piedra o tachuela). Por lo general, las infecciones son provocadas por el ingreso de bacterias directamente a través de un corte en la piel, como una úlcera, zona de presión de la uña del pie, uña del pie encarnada o zonas de degeneración de la piel entre las bases de los dedos de los pies. La gangrena puede ser causada por la pérdida de circulación. 
Anatomía 
Los lugares más comunes donde se pueden formar úlceras son:
 
•A lo largo de la parte inferior del pie (en la base de los dedos de los pies, en parte central del pie o en el talón)
•A los costados de los pies (a lo largo de los dedos pequeños del pie por el roce del calzado; la parte trasera del talón por acostarse en la cama)
•Huesos del tobillo (roce con la bota o acostarse en la cama)
•Parte superior de los pies (dedos de los pies que rozan con el calzado)
 
Las infecciones pueden comenzar en un lugar y extenderse rápidamente a lo largo de las vainas que recubren el tendón, como infecciones que comienzan en la parte inferior de las cabezas metatarsianas y se extienden rápidamente a lo largo de los tendones hacia el tobillo. 
¿De qué manera se realiza el diagnóstico de los problemas?
La función nerviosa puede ser anormal; por ende, es posible que el paciente no sienta dolor. Esto normalmente genera una demora en el diagnóstico y, en consecuencia, el paciente puede obtener un diagnóstico tardío de infección de una extremidad o una infección que supone un riesgo para la vida.
 
El diagnóstico se basa en los síntomas y signos mencionados. La ausencia de sensibilidad protectora puede confirmarse, y las radiografías pueden mostrar gas en los tejidos blandos, hinchazón o defectos en el tejido blando; o bien, cambios que guardan coherencia con una infección ósea, fractura o dislocación.
 
Las úlceras se clasifican según el tamaño, la profundidad y la vascularidad. Puede ser útil realizar estudios de imagen adicionales, como gammagrafía ósea, exploración con galio, resonancia magnética (RM) o tomografías computarizadas (TC). El cultivo de tejido de la base de una úlcera puede ser más confiable que el cultivo de muestra de la úlcera. Los estudios vasculares pueden ayudar a determinar con qué grado de eficiencia está circulando la sangre, lo cual es importante para la cicatrización de la herida.
¿Cuáles son las opciones de tratamiento?
No quirúrgico
Las heridas pueden limpiarse y tratarse con apósitos y dispositivos de inmovilización, como botas de yeso o un yeso de contacto total. Las infecciones se limpian y se administran antibióticos. El tratamiento no operatorio de las articulaciones de Charcot puede incluir una inmovilización protectora soportando o no peso corporal. La gangrena de los dedos de los pies puede tratarse con observación (si la infección está bajo control) hasta que se produzca una auto-amputación o una separación natural del pie.
Quirúrgico
Las infecciones graves, como los abscesos, se pueden tratar con la eliminación operativa urgente del tejido degenerado o amputación. El tratamiento quirúrgico del pie de Charcot puede incluir la estabilización operativa (fusión) y la corrección de la deformidad. La enfermedad vascular puede ser tratada por cirujanos vasculares con procedimientos de bypass arterial. La gangrena se puede tratar con la amputación parcial del pie o una amputación por debajo de la rodilla.
¿Cuánto tiempo demora la recuperación?
Se realiza un seguimiento cuidadoso de los pacientes con pie diabético porque la recuperación puede deteriorarse, a pesar de la presencia de síntomas mínimos de advertencia. Los tiempos de recuperación prolongados son comunes. La cicatrización de una úlcera puede requerir varias semanas o meses, dependiendo del tamaño y la ubicación de la infección, la suficiencia de circulación y el cumplimiento por parte del paciente. Las infecciones graves pueden ocasionar amputación parcial del pie o por debajo de la rodilla.
Posibles complicaciones 
Las úlceras que no cicatrizan conducen a la amputación en el 84% de las amputaciones de extremidades inferiores de los pacientes diabéticos. La frecuencia de mortalidad de los pacientes diabéticos tras una amputación importante varía del 11 al 41% en el primer año, 20 al 50% en el tercer año y 39 al 68% en el quinto año. Las infecciones se pueden extender rápidamente y pueden afectar una extremidad; o bien, ser una infección que supone un riesgo para la vida.
Preguntas frecuentes
¿Con qué frecuencia debería examinar mis pies?
Examínese los pies a diario y luego de quitarse el calzado. Si no es posible realizar un auto examen, se puede entrenar a un integrante de la familia o cuidador para que realice el examen diario de los pies. El auto examen debería incluir la inspección de signos de presión (piel enrojecida o blanca u otra decoloración); o bien, agrietamiento de la piel en todas sus superficies, como los espacios entre los dedos y los bordes de las uñas de los pies.
¿Con qué frecuencia debería hacer examinar mis pies con un proveedor de atención médica?
Las pacientes sin neuropatía, enfermedad vascular o deformidad pueden ser examinados anualmente. Los pacientes con neuropatía, enfermedad vascular o deformidad deberían ser examinados por un especialista ortopédico en pies y tobillo, cada uno o dos meses.
¿Con qué frecuencia debería ver a mi médico si estoy bajo tratamiento con un yeso de contacto total por una úlcera de pie?
Luego de que se aplica el primer yeso, el examen de seguimiento se realiza dentro de una semana. El seguimiento posterior se realiza cada una a dos semanas. Todo síntoma inusual debe ser comunicado al consultorio del médico de inmediato, incluso si siente que el yeso está muy ajustado o muy suelto, tiene sensibilidad dolorosa, dolor, olor fétido, fiebre, estrías rojas o ruptura del yeso.

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La Sociedad Americana de Ortopedia de Pie y Tobillo (AOFAS, por sus siglas en inglés) ofrece información en este sitio como un servicio educativo. El contenido de FootCareMD, incluyendo el texto, las imágenes y los gráficos, tiene propósitos educativos únicamente. El contenido no pretende sustituir las recomendaciones, diagnósticos o tratamientos de un médico profesional. Si precisa asesoramiento médico, use la herramienta "Find an Orthopaedic Foot & Ankle Surgeon" en la parte superior de esta página o contáctese con su médico de cabecera.