Lesión de Lisfranc

¿Qué es la lesión de Lisfranc?

Una lesión de Lisfranc abarca las articulaciones o los ligamentos del medio del pie. Esta lesión puede originarse a raíz de un accidente importante o un resbalón o caídas simples. A veces se confunde con un esguince, y si no se realiza un tratamiento a menudo puede conducir a problemas más significativos. El grado de la lesión puede variar de leve a grave.
 
¿Cuáles son los síntomas de la lesión de Lisfranc?

Los síntomas comunes de una lesión de Lisfranc son hinchazón y dolor en la parte superior del pie. Son comunes los hematomas, y la clave que indica que ha ocurrido esta lesión son los hematomas en la parte inferior del pie. Si la lesión es grave, el pie puede deformarse y puede resultar doloroso colocar cualquier peso sobre el pie. Si la lesión es leve, el pie puede tener un aspecto normal y posiblemente pueda soportar peso y sentir dolor leve.
 
¿Qué factores provocan la lesión de Lisfranc?

Esta lesión puede ser de baja energía y originarse por un resbalón o una caída. Las torceduras frecuentes pueden ocurrir durante las lesiones deportivas, pero también pueden tener lugar por pisar mal o incluso saltearse un escalón y tropezarse sobre la parte superior del pie. Las lesiones de alta energía ocurren por traumas directos, como un accidente automovilístico o una caída desde una determinada altura. 
 
Anatomía 

La parte central del pie comprende las articulaciones y los ligamentos en el medio del pie. Los huesos se mantienen juntos en esta zona por los ligamentos especializados, como piezas de un rompecabezas, para mantener el arco del pie. Cuando se lesionan los ligamentos o los huesos en esta zona, pueden cambiarse de lugar. 
 
¿De qué modo se realiza el diagnóstico de la lesión de Lisfranc?

El diagnóstico de una lesión de Lisfranc se realiza a través de varios métodos: los síntomas, un examen del pie, radiografías y otras pruebas. Su especialista ortopédico en pies y tobillo examina la parte central del pie para identificar la ubicación del dolor y realiza pruebas para controlar la estabilidad de esta zona. Las radiografías pueden mostrar huesos quebrados o fuera de lugar en la parte central del pie. A veces, las radiografías se toman mientras usted se encuentra de pie con el fin de identificar mejor el cambio de lugar de los huesos del pie. Una resonancia magnética (RM) puede resultar útil para ver si los ligamentos del pie están dañados. Una tomografía computarizada (TC) puede ayudar a determinar la extensión de la lesión del hueso y resulta útil cuando se planifica una cirugía. 
 
¿Cuáles son las opciones de tratamiento?

Si la lesión de los ligamentos y los huesos de la parte central del pie no es grave y los huesos no se cambian de sus posiciones normales, el tratamiento no quirúrgico puede resultar exitoso mediante el yesado. Puede ser necesario usar un yeso por seis semanas. El especialista ortopédico en pies y tobillo realizará un seguimiento regular con radiografías para asegurarse de que los huesos mantengan la posición correcta durante la recuperación. Si los huesos y los ligamentos se lesionan de manera tal que cambian de su posición normal, tal vez se necesite una cirugía para restaurar la anatomía del pie. La cirugía puede implicar la colocación de placas y tornillos que se pueden retirar más adelante, una vez que hayan cicatrizado los huesos y ligamentos. 
 
¿Cuánto tiempo demora la recuperación después de la cirugía?

La recuperación de una cirugía por lesión de Lisfranc depende, en parte, de la gravedad de la lesión. En la mayoría de los casos con cirugía, los pacientes deberán usar yeso y no podrán soportar peso en el pie durante seis semanas, luego deben usar una bota ortopédica para caminar durante otras seis semanas. Puede ser necesario hacer fisioterapia para fortalecer el pie y el tobillo, y ayudar a recuperar la capacidad para caminar. En alrededor de un año se pueden retomar las funciones al máximo, correr y realizar deportes. 
 
Posibles complicaciones

Las lesiones de Lisfranc pueden provocar artritis y dolor crónico en el medio del pie. Esto puede requerir un tratamiento adicional. Con la cirugía, se pueden lesionar nervios y tendones. A raíz de la hinchazón que se produce generalmente con esta lesión, pueden surgir complicaciones después de la cirugía, como por ejemplo que se abra la herida, se produzca una infección y más hinchazón.
El resultado de las lesiones de Lisfranc depende de la gravedad de estas. Algunos pacientes no podrán regresar a sus niveles de funcionamiento previos a la lesión o a los deportes, incluso con un tratamiento realizado de manera adecuada. Las superficies de la articulación cartilaginosa normalmente se lesionan y algunos pacientes pueden desarrollar artritis en la parte central del pie. Es común que el dolor continúe en las articulaciones después de esta lesión. Para algunos pacientes, la cirugía como la fusión de las articulaciones puede ser necesaria para aliviar el dolor de la artritis.
 
Preguntas frecuentes

¿Cómo puedo saber si se trata de un esguince o una lesión de Lisfranc?
Las lesiones de Lisfranc no reconocidas y no tratadas pueden tener complicaciones serias, como degeneración de las articulaciones y acumulación de presión dentro de los músculos que puede dañar los nervios y los vasos sanguíneos. Si el tratamiento estándar de un esguince (reposo, hielo y elevación) no disminuye el dolor ni la hinchazón en un uno o dos días; o bien, si hay muchos hematomas en la parte inferior del pie, consulte a su médico de inmediato y pídale que lo derive a un especialista ortopédico en pies y tobillo.

¿Cuándo puedo retomar las actividades normales?

Es importante seguir las indicaciones del médico y abstenerse de realizar actividades hasta que se lo permitan. Si retoma las actividades con demasiada anticipación después de una lesión o cirugía de Lisfranc, puede sufrir otra lesión que provoca daños en los vasos sanguíneos, desarrollo de artritis o un tiempo de cicatrización aún más prolongado.

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La Sociedad Americana de Ortopedia de Pie y Tobillo (AOFAS, por sus siglas en inglés) ofrece información en este sitio como un servicio educativo. El contenido de FootCareMD, incluyendo el texto, las imágenes y los gráficos, tiene propósitos educativos únicamente. El contenido no pretende sustituir las recomendaciones, diagnósticos o tratamientos de un médico profesional. Si precisa asesoramiento médico, use la herramienta "Find an Orthopaedic Foot & Ankle Surgeon" en la parte superior de esta página o contáctese con su médico de cabecera.