Lesión Osteocondral

¿Qué son las lesiones osteocondrales?
Las lesiones osteocondrales, a veces llamadas osteocondritis disecante o fracturas osteocondrales, son lesiones en el astrágalo (el hueso inferior de la articulación del tobillo) que comprometen al hueso y al cartílago suprayacente. Estas lesiones pueden incluir la formación de ampollas en las capas del cartílago, lesiones similares a un quiste dentro del hueso por debajo del cartílago o fractura del cartílago y las capas óseas. A lo largo de todo este artículo, estas lesiones se denominarán lesiones osteocondrales del astrágalo (LOA).
 
¿Cuáles son los síntomas de las LOA?
Las LOA pueden tener lugar luego de una única lesión traumática o como resultado de traumatismos repetidos. Los síntomas más comunes incluyen dolor prolongado, hinchazón, bloqueo o inestabilidad de la articulación del tobillo. Después de una lesión, como un esguince de tobillo, el dolor e hinchazón iniciales deberían disminuir con la atención adecuada (reposo, elevación). El dolor persistente, a pesar de haber realizado un tratamiento adecuado después de varios meses, puede plantear preocupaciones sobre la posibilidad de una LOA.
 
El dolor se puede sentir principalmente en el punto lateral (externo) o medio (interno) de la articulación del tobillo. La presencia de síntomas de bloqueo o rigidez graves, donde el tobillo se congela y no se puede doblar, podría indicar que hay una importante lesión osteocondral o incluso una pieza suelta de cartílago o hueso libre dentro de la articulación. 

¿Qué factores provocan las LOA?

La mayoría de las LOA, tanto como un 85%, ocurren luego de una lesión traumática en la articulación del tobillo. Los esguinces de tobillo (lesiones provocadas porque se dobla el tobillo hacia adentro) son una causa común de las LOA. Con este tipo de lesión, una sección de la superficie del astrágalo puede impactar otra parte de la articulación del tobillo (tibia o peroné). Cuando esto sucede, puede ocurrir una lesión por impacto, aplastamiento o cizallamiento en el astrágalo. Otros tipos de mecanismos de lesión también pueden causar una lesión en la superficie del astrágalo.

Anatomía

El astrágalo es el hueso inferior de la articulación del tobillo. Gran parte de este hueso está cubierta por cartílago. Los huesos de la tibia y el peroné se posan por encima y a los costados del astrágalo, formando la articulación del tobillo. Esta articulación permite gran parte del movimiento hacia arriba (dorsiflexión) y hacia abajo (flexión plantar) del pie y el tobillo. El riego sanguíneo al astrágalo no es tan abundante como en muchos otros huesos del cuerpo y, en consecuencia, las lesiones en el astrágalo a veces cicatrizan con más dificultad que lesiones similares en otros huesos.

¿De qué manera se realiza el diagnóstico de las LOA?

Las LOA se diagnostican con una combinación de estudios clínicos y especiales. Su cirujano ortopédico de pies y tobillo puede sospechar que tiene este tipo de lesión a partir de los antecedentes que usted proporciona. El examen físico puede aumentar más la sospecha de este tipo de lesión. Para confirmar el diagnóstico es necesario realizar un estudio de imagen. En ocasiones, las radiografías regulares pueden mostrar una LOA pero, con frecuencia, es necesario realizar estudios de imagen adicionales. Estos estudios de imagen adicionales pueden ser una resonancia magnética (RM) o una tomografía computarizada (TC).

¿Cuáles son las opciones de tratamiento?

Una vez que el diagnóstico haya sido confirmado, el tratamiento puede consistir en métodos operatorios o no operatorios. Los aspectos específicos del tratamiento posiblemente dependan de la naturaleza de la LOA, la presencia de otras lesiones y las características del paciente.

El tratamiento no operatorio es adecuado para determinadas lesiones y, en general, implica inmovilizar y limitar el soporte de peso corporal. Esto puede ir seguido de una progresión gradual de fisioterapia y soporte de peso corporal. El tratamiento no operatorio tiene como objetivo permitir la cicatrización del cartílago y del hueso dañados.

Otras lesiones pueden tratarse de manera más adecuada con cirugía. Los objetivos de la cirugía son restaurar la forma normal y la superficie de deslizamiento del astrágalo para restablecer los mecanismos normales y la fuerza de las articulaciones. Se espera reducir los síntomas y limitar el riesgo de desarrollar artritis.
 
Dependiendo de las características y ubicación de la LOA, la cirugía se puede realizar por vía artroscópica o abriendo la piel. Durante una artroscopía se utiliza una cámara e instrumentos pequeños para ver el interior de la articulación y trabajar dentro de esta a través de pequeñas incisiones. Tal vez no sea posible tratar adecuadamente determinadas lesiones por vía artroscópica debido al tamaño y ubicación de la lesión. Los tratamientos pueden incluir el desbridamiento (eliminar el cartílago y hueso lesionados), fijación del fragmento lesionado, microfractura o perforación de la lesión; o bien, transferencia o colocación de injertos óseos o de cartílago. Usted y su cirujano ortopédico de pies y tobillo pueden analizar estas opciones de tratamiento y decidir cuál es la mejor.

¿Qué sucede después del tratamiento?

La recuperación anticipada después de una lesión osteocondral varía según la naturaleza de la lesión y el tratamiento. Para la mayoría de los tratamientos se requiere un periodo de inmovilización y soporte del peso corporal limitado, que puede variar de varias semanas a varios meses. Los procedimientos más complejos, que incluyen la colocación de injertos óseos o transferencia de cartílago, pueden requerir un periodo más prolongado de recuperación.
Los resultados del tratamiento no operatorio de las LOA han sido desalentadores. La mayoría de los estudios muestran que la resolución total del dolor por una LOA ocurre en menos de la mitad de los casos tratados con cirugía. Los estudios que examinan los resultados posteriores al desbridamiento y la microfractura (perforación) de las LOA han demostrado que la mayoría (más del 70%) de los pacientes obtienen resultados buenos o excelentes. Los procedimientos mediante los cuales se transfiere hueso o cartílago a una LOA también generan buenos resultados. En general, se pueden prever mejores resultados para las lesiones más pequeñas.

Posibles complicaciones

Las complicaciones, tales como una infección o problemas de cicatrización de la herida, son poco comunes después de una cirugía artroscópica de tobillo. Los procedimientos más complejos con un enfoque quirúrgico abierto o transferencia de hueso o cartílago pueden presentar riesgos adicionales. Las complicaciones que se relacionan con la cirugía, en general, incluyen los riesgos asociados con la anestesia, infecciones, daño a los nervios y los vasos sanguíneos y sangrado o coágulos sanguíneos. Además de los riesgos quirúrgicos estándares, otras complicaciones pueden incluir el fracaso de la cicatrización de cualquier tejido trasplantado o una cicatrización deficiente de la zona donde se cortaron los huesos.

Click here to read in English

La Sociedad Americana de Ortopedia de Pie y Tobillo (AOFAS, por sus siglas en inglés) ofrece información en este sitio como un servicio educativo. El contenido de FootCareMD, incluyendo el texto, las imágenes y los gráficos, tiene propósitos educativos únicamente. El contenido no pretende sustituir las recomendaciones, diagnósticos o tratamientos de un médico profesional. Si precisa asesoramiento médico, use la herramienta "Find an Orthopaedic Foot & Ankle Surgeon" en la parte superior de esta página o contáctese con su médico de cabecera.