Fracturas de Dedos del Pie y Antepié

Casi un cuarto de todos los huesos del cuerpo están en los pies, que brindan tanto soporte como movimiento. Un hueso roto (fracturado) en su antepié (metatarsiano) o en uno de sus dedos del pie (falanges) es muchas veces doloroso, pero en raras ocasiones es incapacitante. La mayoría de las veces, estas lesiones sanan sin tratamiento quirúrgico.
¿Cuáles son los tipos de fracturas?
Las fracturas por sobrecarga con frecuencia se presentan en los huesos del antepié que se extienden desde los dedos hasta el centro del pie. Las fracturas por sobrecarga son como pequeñas fisuras en la superficie de hueso. Pueden ocurrir con los aumentos súbitos en el entrenamiento, como correr o caminar distancias más largas o durante más tiempo; técnicas inadecuadas de entrenamiento; o cambios en las superficies de entrenamiento. La mayoría de los otros tipos de fracturas se extienden a través del hueso. Pueden ser estables, sin cambios en la alineación del hueso, o con desplazamiento, en el que los extremos de los huesos ya no están alineados. Estas fracturas generalmente son resultado de un trauma, como dejar caer un objeto pesado sobre el pie o por una lesión de torcedura. Si el hueso fracturado no atraviesa la piel, se denomina fractura cerrada.

Se pueden presentar muchos tipos de fracturas en el hueso del antepié en el lado del dedo pequeño (quinto metatarsiano). Los bailarines de danza clásica pueden fracturarse este hueso al pisar mal o caer de una posición de puntillas. Una lesión por torcedura de tobillo puede romper el tendón que se conecta a este hueso y arrancar una pequeña parte del hueso. Una lesión más grave en la misma área es una fractura de Jones, que se presenta cerca de la base del hueso y perjudica el suministro de sangre al hueso. Esta lesión puede demorar más en sanar o requerir de cirugía. 
¿Cuáles son los síntomas de una fractura?
Los síntomas más comunes de una fractura en el pie son dolor, hinchazón y, en ocasiones, moretones. Si tiene un dedo del pie fracturado, quizás pueda caminar, pero esto generalmente aumenta el dolor. Si el dolor, la hinchazón y la decoloración continúan durante más de dos o tres días, o si el dolor interfiere con la caminata, algo puede estar muy mal; consulte a un médico a la brevedad. Si retrasa la obtención del tratamiento, puede desarrollar dolor de pie persistente y artritis. También puede cambiar la manera en la que camina (su modo de andar), lo que podría provocar la formación de callos dolorosos en la parte inferior de sus pies u otras lesiones. 
¿Cómo se diagnostican las fracturas?
El doctor examinará el pie para determinar el área central de la molestia y comparar el pie lesionado con el pie normal. Debe decirle a su médico cuándo comenzó el dolor, lo que estaba haciendo en ese momento y si había alguna lesión en el pie. En las radiografías aparecerán la mayoría de las fracturas, aunque a veces un escaneo óseo podría ser necesario para identificar fracturas por sobrecarga. Generalmente, el médico podrá realinear el hueso sin cirugía, aunque en las fracturas graves, quizá se necesiten clavijas o tornillos para mantener los huesos en su lugar mientras sanan. 
¿Cuál es el tratamiento?
Consulte a un médico lo antes posible si piensa que tiene un hueso del pie o dedo del pie fracturado. Hasta su consulta, no aplique peso sobre la pierna y aplique hielo para reducir la hinchazón. Utilice un gel refrigerante o envuelva el hielo en una toalla para que no entre en contacto directo con la piel. Aplique hielo durante no más de 20 minutos por vez. Tome aspirina o ibuprofeno para ayudar a aliviar el dolor. Utilice calzado más ancho con una suela rígida.

El reposo es el principal tratamiento para las fracturas por sobrecarga en el pie. Evite la actividad que provocó la lesión o cualquier actividad que cause dolor en el sitio de la fractura, durante tres a cuatro semanas. Sustituya la actividad por otra que ejerza menos presión sobre el pie, como natación. Gradualmente, podrá volver a la actividad. Su médico o entrenador quizás pueda ayudarle a detectar los errores de entrenamiento que provocaron el problema inicial para que pueda evitar una recurrencia.

Los extremos del hueso de una fractura desplazada se deben realinear e inmovilizar el hueso hasta que sane. Si tiene un dedo fracturado, el médico "encintará" el dedo fracturado a un dedo adyacente, con una almohadilla de gasa entre estos para absorber la humedad. Debe cambiar la gasa y la cinta toda vez que fuera necesario. Quite o reemplace la cinta si aumenta la hinchazón y si siente los dedos entumecidos o están pálidos. Si tiene diabetes o neuropatía periférica (pérdida de sensibilidad en los dedos del pie), no encinte los dedos. Quizás deba utilizar un calzado ortopédico rígido de suela plana durante dos a tres semanas.

Si se quebró un hueso del antepié, quizás deba utilizar un yeso de pierna para caminar, un aparato ortopédico o un calzado rígido de suela plana. El hueso puede demorar en sanar entre seis a ocho semanas, dependiendo de la ubicación y el grado de la lesión. Luego de una semana aproximadamente, el médico quizá solicite otro pedido de radiografías para asegurarse de que los huesos continúen correctamente alineados. A medida que desaparecen los síntomas, puede poner más peso sobre la pierna. Deténgase si el dolor vuelve a aparecer.

En raras ocasiones se debe operar para tratar fracturas en los dedos del pie o el antepié. Sin embargo, cuando es necesario, tiene una alta tasa de efectividad.

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Recursos

La Sociedad Americana de Ortopedia de Pie y Tobillo (AOFAS, por sus siglas en inglés) ofrece información en este sitio como un servicio educativo. El contenido de FootCareMD, incluyendo el texto, las imágenes y los gráficos, tiene propósitos educativos únicamente. El contenido no pretende sustituir las recomendaciones, diagnósticos o tratamientos de un médico profesional. Si precisa asesoramiento médico, use la herramienta "Find an Orthopaedic Foot & Ankle Surgeon" en la parte superior de esta página o contáctese con su médico de cabecera.