El Pie Diabético y Los Riesgos: Cómo evitar la amputación de la pierna

No niegue que es diabético 
Toda persona que alguna vez haya tenido un nivel elevado de azúcar en sangre corre el riesgo de tener complicaciones en los pies. Puede ser tan simple como saber que una vez en su vida, incluso durante el embarazo, usted ha tenido un nivel elevado de azúcar en sangre. De ser así, se encuentra en riesgo y debe monitorear sus pies.
Los diabéticos con dieta controlada, ya sea que hayan sido diagnosticados de adultos o cuando niños, corren el riesgo de sufrir complicaciones diabéticas en los pies. La regla simple: Si alguna vez le dijeron que corre el riesgo de desarrollar diabetes, debe tener en cuenta sus pies y trabajar para evitar lesiones.
No acepte que a todos los diabéticos se les amputan las piernas
Comience por realizar controles diarios de los pies: inspeccione todos los costados, incluso la parte inferior; esto se puede realizar de una manera más eficiente con la ayuda de una persona o con un espejo. Durante el control de los pies, es necesario evaluar los cambios en la forma o el color del pie, el tacto o la sensación, las zonas que le duelen o la integridad de la piel. Es necesario identificar los juanetes, callosidades o callos nuevos y enseñárselos a un médico.
La forma general del pie podría cambiar debido a una fractura del hueso que también podría necesitar la atención de un médico. Las fracturas por estrés son roturas muy pequeñas en el hueso que normalmente no cambian la forma del pie, pero que pueden ocasionar dolor, hematomas o hinchazón. El color del pie es importante ya que ayuda a mostrar los cambios del flujo sanguíneo en la zona. El oscurecimiento o la pérdida de cabello podría indicar que ha disminuido el suministro de sangre o la inervación. Una menor cantidad de sangre en el pie puede significar una menor capacidad de cicatrización de los cortes y rasguños.
Los hematomas indican lesiones. Son especialmente importantes los hematomas o cortes que se encuentran durante un control de pies y que la persona no advirtió cuando tuvo lugar la lesión. Es particularmente importante mostrarle al médico los hematomas que están dentro de las callosidades.
A fin de monitorear la sensibilidad, se puede utilizar una pluma o papel para la cara para rozar el pie y probar su capacidad de sentir el tacto suave. También es importante asegurarse de que el pie pueda sentir la diferencia entre el agua caliente o tibia y la fría. El agua de la ducha se puede probar primero con la mano y luego con los pies para identificar toda pérdida de sensibilidad de la temperatura.
Es importante evaluar todo cambio en la capacidad de "sentir" con los pies porque los diabéticos pueden lastimarse y no darse cuenta de la lesión ni de su gravedad. Controlando sus pies a diario, pueden ver las heridas nuevas y monitorear las zonas que están cicatrizando.
Los diabéticos deberían usar un tipo de calzado que brinde más protección, no sandalias, a fin de prevenir lesiones en los pies y los dedos de los pies. Es posible que no se sienta el pie "entumecido", pero una disminución progresiva en la capacidad para sentir el tacto suave, la temperatura o la presencia del calzado indica que el pie está en riesgo. La pérdida de sensación de vibración y tacto es gradual y fácil de ignorar, pero es la característica más importante que hay que identificar para evitar una amputación.
Conozca las dificultades comunes
Todas las zonas donde siente dolor deben ser examinadas cuidadosamente para determinar si se presentan algunos de los cambios mencionados. Las lesiones en los pies que ocurren sin que lo sepa la persona pueden ser el primer indicio de diabetes, en especial cuando esto va acompañado de una sensibilidad reducida.
Las heridas deben ser monitoreadas. Cuando las herias tardan mucho tiempo en cicatrizar, el pie corre el riesgo de contraer infecciones, tener úlceras y otros daños locales al tejido y los huesos. Existen técnicas de colocación de un vendaje y ungüentos especiales que se pueden utilizar para ayudar a cicatrizar las heridas diabéticas y prevenir de forma concurrente el daño permanente.
Al igual que las enfermedades crónicas, los antecedentes de salud son importantes, tanto del paciente como los de su familia. Los diabéticos que han tenido problemas como los siguientes (en el pasado o actualmente) deben considerar que están en riesgo: úlceras del pie, infecciones en las uñas de los pies (como hongos), fracturas por estrés u otras fracturas individuales del pie, heridas que tardan en cicatrizar, juanetes, callos y callosidades gruesas. En relación con los antecedentes familiares, toda amputación de los dedos de los pies, los pies o las piernas (en parte o en su totalidad) debe ser comunicada al médico. Se debe informar al médico respecto de otros miembros de la familia con diabetes conocida, sospecha de diabetes o problemas con los pies, como los mencionados anteriormente.
Lo más importante es cuidar sus pies, observarlos a diario y consultar a un médico si sospecha de algo. Es importante ser evaluado por un médico (doctor en medicina o médico osteópata) que posea una amplitud adecuada de capacitación para determinar un diagnóstico adecuado de su problema. Para un cuidado exitoso, es importante considerar los diagnósticos contrapuestos, como la deficiencia de vitaminas, afecciones genéticas o afecciones espinales o neurológicas.

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La Sociedad Americana de Ortopedia de Pie y Tobillo (AOFAS, por sus siglas en inglés) ofrece información en este sitio como un servicio educativo. El contenido de FootCareMD, incluyendo el texto, las imágenes y los gráficos, tiene propósitos educativos únicamente. El contenido no pretende sustituir las recomendaciones, diagnósticos o tratamientos de un médico profesional. Si precisa asesoramiento médico, use la herramienta "Find an Orthopaedic Foot & Ankle Surgeon" en la parte superior de esta página o contáctese con su médico de cabecera.