Calzado y Ortótica Para Diabéticos

El calzado adecuado es una parte importante de un programa de tratamiento general para personas con diabetes, incluso para aquellas en las primeras etapas de la enfermedad. Si hay alguna evidencia de neuropatía o falta de sensibilidad, es de vital importancia utilizar el calzado adecuado. Al trabajar con un médico y un profesional del calzado, como un pedortista, muchos pacientes pueden prevenir complicaciones diabéticas graves del pie.
Objetivos
El calzado para personas con diabetes debe cumplir con los siguientes objetivos:
  • Aliviar áreas de presión excesiva. Cualquier área donde haya presión excesiva en el pie puede provocar rupturas o úlceras en la piel. El calzado debe ayudar a aliviar estas áreas de alta presión y, por lo tanto, reducir la aparición de problemas relacionados.
  • Reducir el impacto y la ruptura. Es conveniente una reducción en la cantidad total de presión vertical o impacto, en la base del pie, además de una reducción del movimiento horizontal o ruptura del pie dentro del calzado.
  • Acomodar, estabilizar y brindar soporte a deformidades. Se deben realizar adaptaciones para las deformidades resultantes de las condiciones tales como la presencia de Charcot, pérdida de tejido adiposo, dedos en martillo y amputaciones. Se deben estabilizar muchas deformidades para aliviar el dolor y evitar más destrucción. Además, algunas deformidades quizás se deban controlar o apoyar para disminuir el avance de la deformidad.
  • Limitar el movimiento de articulaciones. Limitar el movimiento de ciertas articulaciones en el pie muchas veces puede disminuir la inflamación, aliviar el dolor y, como resultado, tener un pie más estable y funcional. 
Calzados
Si está en las primeras etapas de la diabetes y no tiene antecedentes de problemas del pie ni pérdida de sensibilidad, quizás lo único que necesite sea un calzado con el adecuado calce y elaborado con materiales suaves con una suela que absorba el impacto. También es importante que los pacientes aprendan a elegir el tipo correcto de calzado en el talle correcto, para que se eviten futuros problemas. La presión y la fricción excesivas debido al tipo incorrecto de calzados o de calzados que no son del talle correcto, pueden producir ampollas, callos y úlceras, no solo en el pie con falta de sensibilidad, sino también en el pie sin evidencias de neuropatía.
 
Se recomienda que la elección de calzados para pacientes con alguna pérdida de sensibilidad sea realizada por un profesional capacitado o un pedortista certificado por una asociación. Las personas con pies sin sensibilidad tienden a comprar un calzado que es demasiado apretado porque el tamaño que siente adecuado es muchas veces demasiado pequeño.

Para encontrar el calce adecuado del calzado, se debe tener en cuenta tanto la forma como el tamaño del calzado. Debe intentar que la forma del calzado coincida con la forma de su pie. Esto significa que debe asegurarse de que los zapatos tengan el espacio adecuado en el área de los dedos del pie, sobre el empeine y en la parte anterior de la bola del pie, y debe estar ajustado alrededor del talón.

Cuando esté considerando su talle correcto de calzado, recuerde que el ancho es tan importante como el largo. El talle de calzado adecuado es aquel cuya parte más ancha del pie (a lo ancho en la base de los dedos del pie), sea la parte más ancha del calzado. Debe haber entre 3/8 a 1/2 pulgada entre el extremo del calzado y el dedo más largo del pie. Además, se recomienda un calzado con cordones para brindar la posibilidad de ajuste necesaria para cualquier hinchazón u otra deformidad y para permitir que el calzado se ajuste adecuadamente sin ningún peligro de deslizamiento. 
 
Calzado recetado
Muchos diabéticos necesitan calzados especiales recetados por un médico. El calzado recetado tiene las siguientes características:
  • Calzados sanadores. Inmediatamente después de la cirugía o tratamiento de úlcera, quizás necesite algún tipo de calzado antes de poder utilizar un calzado común. Entre estos se cuentan las sandalias a medida (con los dedos descubiertos), calzados sanadores moldeables mediante calor (dedos cubiertos) y calzado de posoperatorio.
  • Calzado profundo. El calzado profundo es la base de la mayoría de las recetas de calzado. Generalmente, es un calzado de tipo acordonado o atlético con una profundidad agregada de 1/4 a 1/2 pulgada en todo el calzado, que permite volumen adicional para albergar todo agregado u ortesis, además de deformidades generalmente asociadas con un pie diabético. Los calzados profundos también tienden a ser livianos, tener suelas que absorben el impacto y vienen en una amplia gama de formas y tamaños para albergar casi cualquier pie.
  • Modificaciones externas del calzado. Esto involucra modificar la parte externa del calzado de alguna manera, como la modificación de la forma de la suela o agregar materiales que absorban el impacto o estabilicen.
  • Ortesis o agregados. Una ortesis es una plantilla extraíble que brinda alivio de presión y absorción del impacto. Tanto las ortesis como los agregados de fábrica o a medida, por lo general, se recetan para pacientes con diabetes, esto incluye una ortesis especial de contacto total que se fabrica según un molde de su pie y ofrece un gran nivel de comodidad y alivio de la presión.
  • Calzados a medida. Cuando existen deformidades muy graves, un calzado a medida se puede elaborar a partir de un molde del pie del paciente. Estos casos son excepcionales. Con importantes modificaciones de los calzados profundos, se pueden adaptar incluso a las deformidades más graves.
Cuidar bien sus pies significa asegurarse de tener el calzado adecuado. Sin importar si se le diagnosticó diabetes recientemente o la ha tenido durante muchos años, el calzado adecuado puede ayudar a prevenir graves problemas de los pies. Hable con su médico acerca del tipo de calzado, las modificaciones y las ortesis adecuados para usted.
¿Qué es la ortótica?
La ortótica son los dispositivos que se utilizan para solucionar problemas de pie y tobillo de manera no quirúrgica. Entre éstos, se cuentan las almohadillas para pies, los agregados de calzado y las férulas de tobillo.
 
Las almohadillas para pies se colocan en la suela del calzado. Se utilizan para tratar condiciones entre las que se cuentan el dolor del metatarso y el sesamoideo.
Los agregados de calzado también se colocan en el calzado. Estos dispositivos se utilizan para tratar una amplia variedad de problemas, entre las que se cuentan la artritis de pie y el pie plano. Hay muchos tipos diferentes de agregados, desde algunos que son suaves hasta otros que son bastante rígidos. Algunos vienen en talles o contornos predeterminados, mientras que otros se deben moldear a medida según la forma específica del pie de un individuo.
 
Las férulas para tobillo son dispositivos que el paciente se debe poner antes de colocarse un calzado. Se utilizan para tratar diferentes condiciones, como la artritis de tobillo, el pie caído y la tendinitis. De manera similar a los agregados del pie, estas férulas vienen en una amplia variedad. Dependiendo del tipo, la gravedad y la ubicación de la condición, algunas férulas se deben hacer a medida para el paciente y quizás necesiten de un par de visitas para lograr el mejor calce.

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La Sociedad Americana de Ortopedia de Pie y Tobillo (AOFAS, por sus siglas en inglés) ofrece información en este sitio como un servicio educativo. El contenido de FootCareMD, incluyendo el texto, las imágenes y los gráficos, tiene propósitos educativos únicamente. El contenido no pretende sustituir las recomendaciones, diagnósticos o tratamientos de un médico profesional. Si precisa asesoramiento médico, use la herramienta "Find an Orthopaedic Foot & Ankle Surgeon" en la parte superior de esta página o contáctese con su médico de cabecera.