Callos y Callosidades

Todos los días, el promedio de las personas usa los pies durante varias horas dando miles de pasos. Caminar ejerce una presión sobre sus pies que es equivalente a 1.5 veces el peso de su cuerpo. ¡Con razón le duelen los pies!
En realidad, la mayoría de los problemas de los pies se pueden atribuir no a caminar, sino al calzado que se usa para caminar. Los callos, por ejemplo, son callosidades que se forman en los dedos de los pies porque los huesos empujan hacia arriba contra el calzado y ejercen presión sobre la piel. La capa superficial de la piel se engrosa y se acumula, lo cual irrita los tejidos que se encuentran por debajo de esta. Los callos duros generalmente se encuentran en la parte superior de los dedos de los pies o a un costado del dedo pequeño. Los callos suaves pueden asemejarse a llagas abiertas y se desarrollan entre los dedos de los pies a medida que frotan unos con otros.
¿Qué son los callos?
  • Calzado que no se adapta de manera adecuada. Si el calzado es muy ajustado, aprieta el pie, lo cual aumenta la presión. Si es muy suelto, el pie puede deslizarse y frotar contra el calzado, lo cual crea una fricción.
  • Deformidades de los dedos de los pies, como el dedo en martillo o el dedo en garra.
  • El calzado con tacones altos, porque aumenta la presión sobre el antepié.
  • La fricción contra una costura o puntadas dentro del calzado.
  • Calcetines que no son de la talla adecuada. 
¿De qué manera se realiza el diagnóstico de los callos?
Los callos, en general, se pueden ver con facilidad. Es posible que tengan una parte sensible en el medio, rodeada de piel muerta amarillenta. El tratamiento de los problemas de los pies, como los callos, implica un esfuerzo en equipo. Deberá trabajar con su médico para asegurarse de que los problemas no se repitan.
¿De qué manera se tratan los callos?
  • Para restaurar el contorno normal de la piel y aliviar el dolor, su médico puede recortar el callo rasurando las capas de piel muerta con un bisturí. Este procedimiento debe ser realizado por un profesional y no por usted mismo, en particular si tiene mala circulación, problemas de la vista o falta de sensibilidad en los pies.
  • Si el médico descubre un problema subyacente, como una deformidad de los dedos de los pies, la puede corregir. La mayoría de las cirugías se pueden realizar sin requerir de hospitalización.
En el hogar
  • Puede remojar los pies de manera regular y usar una piedra pómez o una lima de callos para ablandar y reducir el tamaño de los callos y callosidades.
  • El uso de una almohadilla de espuma con forma de rosquilla sobre el callo también ayudará a aliviar la presión. Use almohadillas para callos no medicadas; las almohadillas medicadas pueden aumentar la irritación y provocar infecciones.
  • Use separadores de dedos o un poco de lana de cordero (no algodón) entre los dedos de los pies para ayudar a amortiguar los callos blandos.
  • Use calzado que se adapte adecuadamente y que tenga suficiente espacio en la zona de los dedos.
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La Sociedad Americana de Ortopedia de Pie y Tobillo (AOFAS, por sus siglas en inglés) ofrece información en este sitio como un servicio educativo. El contenido de FootCareMD, incluyendo el texto, las imágenes y los gráficos, tiene propósitos educativos únicamente. El contenido no pretende sustituir las recomendaciones, diagnósticos o tratamientos de un médico profesional. Si precisa asesoramiento médico, use la herramienta "Find an Orthopaedic Foot & Ankle Surgeon" en la parte superior de esta página o contáctese con su médico de cabecera.