Cómo Identificar una Fractura de Tobillo

Durante los últimos 30 años, los médicos han observado un aumento en la cantidad y severidad de tobillos quebrados debido, en parte, a una población activa de las personas mayores que nacieron después de la segunda guerra mundial. En 2005, más de 1 millón de personas visitaron la sala de emergencias con problemas de tobillos. El tobillo por lo general involucra dos articulaciones, una encima de la otra. Un tobillo quebrado puede involucrar uno o más huesos, como así también una lesión en los tejidos conectivos que lo rodean (ligamentos).
 
Anatomía del tobillo 
La articulación superior del tobillo está compuesta por tres huesos:
  • el hueso de la espinilla (tibia)
  • el otro hueso de la parte inferior de la pierna (peroné)
  • el hueso del tobillo (astrágalo) 
Los huesos de las piernas forman un bolsillo cavado alrededor de la parte superior del hueso del tobillo. Esto permite que el pie se doble hacia arriba y hacia abajo.
 
Justo debajo de la articulación del tobillo se encuentra otra articulación (subtalar), donde el hueso del tobillo se conecta con el hueso del talón (calcáneo). Esta articulación permite al pie moverse de lado a lado. Hay tres grupos de tejido fibroso que conectan los huesos y brindan estabilidad en ambas articulaciones.
 
Las protuberancias nudosas que puede sentir en ambos lados de su tobillo son los extremos de los huesos de la parte inferior de la pierna. La protuberancia en la parte externa del tobillo (maléolo lateral) es parte del peroné; la protuberancia más pequeña en el interior del tobillo (maléolo medial) es parte del hueso de la espinilla.
 
Cuando ocurre una quebradura
Cualquiera de los tres huesos que forman la articulación del tobillo se puede quebrar como resultado de una caída, un accidente automovilístico o algún otro trauma en el tobillo.
 
Debido a que un esguince grave puede enmascarar con frecuencia una quebradura de tobillo, cualquier lesión en el tobillo debe ser examinada por un médico. Los síntomas de un tobillo quebrado incluyen:
  • Dolor inmediato y severo
  • Inflamación
  • Moretón 
  • Sensibilidad al tacto 
  • Imposibilidad de colocar peso alguno sobre el pie lesionado 
  • Deformidad, particularmente si se produjo una dislocación además de una fractura  
Un tobillo quebrado también puede involucrar daño en los ligamentos. Su médico pedirá una radiografía para encontrar la ubicación exacta de la quebradura. En algunos casos, también se necesita una tomografía computada (TC) o una gammagrafía ósea. 
 
Tratamiento y rehabilitación
Si la fractura es estable (sin daño en los ligamentos o la articulación plana), puede ser tratada con un yeso en la pierna o aparato ortopédico. Inicialmente, se podría aplicar un yeso de pierna largo, el cual puede reemplazarse luego con un yeso corto que permita caminar.
 
Lleva por lo menos seis semanas hasta que se cura un tobillo quebrado y podrían transcurrir varios meses antes de que pueda regresar a hacer deporte al mismo nivel competitivo de antes. Su médico quizás programe radiografías adicionales mientras se están curando los huesos, para asegurarse que los cambios o las presiones sobre el tobillo no hagan que se muevan los huesos.
 
Si también se desgarran los ligamentos, o si la fractura creó un fragmento suelto de hueso que podría irritar la articulación, es posible que se necesite una cirugía para "arreglar" los huesos, uniéndolos para que curen correctamente. El cirujano podría usar una placa, clavos metálicos o absorbibles, grapas o bandas de tensión para mantener los huesos en su lugar. Por lo general existen algunas complicaciones, a pesar de que los riesgos de complicaciones aumentan entre los pacientes diabéticos y los fumadores. Después, el cirujano le prescribirá un programa de rehabilitación y fortalecimiento. Los ejercicios de rango de movilidad son importantes, pero tiene la misma importancia no soportar peso con el tobillo.
 
Un niño que se quiebra un tobillo debe ser controlado periódicamente durante dos años para asegurarse que el crecimiento se desarrolle correctamente y sin deformidad o sin un largo desigual de pierna.
 
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La Sociedad Americana de Ortopedia de Pie y Tobillo (AOFAS, por sus siglas en inglés) ofrece información en este sitio como un servicio educativo. El contenido de FootCareMD, incluyendo el texto, las imágenes y los gráficos, tiene propósitos educativos únicamente. El contenido no pretende sustituir las recomendaciones, diagnósticos o tratamientos de un médico profesional. Si precisa asesoramiento médico, use la herramienta "Find an Orthopaedic Foot & Ankle Surgeon" en la parte superior de esta página o contáctese con su médico de cabecera.